Todo comenzó hace unas semanas cuando le quité a
Lucía la pijama y vi a la primera intrusa, una ronchita que no pudo pasar
desapercibida o camuflarse por un piquete de mosco, era redonda rosa y parecía
una ampolla, al verla lo dije en el instante ¡varicela!, mi esposo se acercó al instante y la analizó con
cuidado mientras mi hija nos veía como si estuviéramos locos, no teníamos duda
pero era necesario confirmarlo así que hicimos cita con el pediatra.
Llegamos apabullados por el hallazgo y listos para
planear el encierro que se avecinaba, el pediatra confirmo nuestras sospechas y
nos dio algunas recomendaciones para el cuidado de la enferma. Después de un
par de horas las ronchas se habían multiplicado exponencialmente, la número uno
(la madre, como la suelen llamar) ya estaba inflada y empezó a picar, Lucía aún
no entendía muy bien su padecimiento, pero estaba encantada porque su madrina le
llevo todo un kit de cuidados que entre otras cosas incluía galletas y algunas
películas.
Los siguientes días las ronchas no cedieron e
invadieron a mi pequeña en lugares insospechados, las peores fueron las de la
cabeza, pompas y vulva, porque además de picarle eran difíciles de calmar con
cremas o polvos.
Por fortuna el virus no fue tan tremendo como lo
esperábamos y después de unos cuantos días empezó a ceder, las ronchas bajaron
en cantidad y tamaño y poco a poco el picor y las molestias empezaron a
desaparecer, al final el peor castigo fue el encierro, pues Lucía no está nada
acostumbrada a estar confinada a la casa y lloraba por no poder ver a sus
primos, ir a la escuela o salir a jugar con los vecinos.
Sin embargo una semana y un día después del
descubrimiento de LA roncha, nos despedimos gustosos de la varicela.
Aquí algunas recomendaciones para sobrellevar la situación:
1-
¡Qué
no se rasquen! más fácil decirlo
que evitarlo, pero de verdad es necesario estar al pendiente de que no lo
hagan.
2-
Cortar
las uñas, lo mejor para evitar
tentaciones es cortar las uñas lo más que se pueda, de esa manera no se hacen
daño pues solo se rascan con la yema de los dedos.
3-
Baño
coloide, yo ignoraba este
remedio y cuando me lo recomendaron Lucía estaba tan molesta que lo intentamos
de inmediato, los polvos los venden en cualquier farmacia (son preparados de
avena y/o soya) y alivian al instante la comezón.
4-
Baños,
tinas y demás; como parte de los
cuidados el pediatra nos recomendó bañar a mi hija tres o cuatro veces al día,
la idea me sonó exagerada pero en los peores días lo hicimos pues el agua
(junto con los polvos) la hacían sentir mucho mejor.
5-
Polvo
de haba alcanforada, este
remedio yo lo recordaba de cuando a mí me dio varicela de pequeña, el polvo se
consigue en farmacias o boticas naturales y se pone después del baño como si
fuera talco, los ayuda bastante con el picor.
6-
Ropa suelta y de
algodón, el calor y sudor multiplican las ronchas, por lo que lo
mejor es que utilicen ropa holgada, fresca y de fibras naturales.
7-
Películas
y algo de TV, Lucía ve muy poca
tele normalmente, por lo que durante la enfermedad ver películas y una que otra
caricatura le animaba y entretenía.
8-
Paciencia, a ratos la molestia cansa y altera el estado de
ánimo normal de los pequeños, se desesperan por el encierro, las ronchas y los
picores, lo mejor es mantener la calma, desviar su atención y esperar a que la
enfermedad se acabe.
9-
Rotación
familiar, las visitas de
aquellos amigos o familiares que ya tuvieron varicela fue un excelente
distractor para mi hija.
10-Juegos y apapachos, la disposición y el tiempo para jugar con ellos,
inventar y abrazar, son siempre de ayuda cuando se sienten mal y llenos de
molestias.
¿Algún otro remedio y/o recomendación? Vamos,
compártanlo ;)
nos leemos
cj
